Publicidad:
Terra
La Coctelera

Dia de Internet

Esta mañana mientras me dirigía al despacho, escuchaba por la radio la pregunta: "Y a ti, ¿cómo te ha cambiado la vida Internet?".

Internet, no ha cambiado mi vida, ha marcado mi vida. Y no voy a remontarme a aquellos años 80 cuando mi padre apareció por casa con un Spectrum porque es el típico recurso manido que se supone que te otorga credibilidad por los años acumulados entre chips. Hecho que quizá afecte a tu experiencia de usuario, haciendo que veas los cambios tecnológicos con gran naturalidad, pero que no te garantiza más conocimiento sobre la materia.

Como decía, Internet ha marcado mi vida. He vivido en primera persona todo el proceso de implantación de la tecnología en los hogares, universidades y centros de trabajo. He sido una participante activa, porque a pesar de mi actual nick, nunca fui, ni siquiera ahora, un participante pasivo. He incorporado contenido a la Web, he interactuado en distintas comunidades, como consecuencia he hecho amigos y hasta recibí una estupenda oferta laboral. Pero no es de todo eso de lo que quiero hablar, sino de Lukerboy. Y es que a él le sigue dando vergüenza decir cómo nos conocimos.

Hace ya mucho tiempo, demasiado si se trata de tiempo digital -que transcurre a mayor velocidad- Lukerboy y yo entramos en contacto gracias a nuestros respectivos blogs. Nos leímos durante un tiempo e intercambiamos mails. Jamás hemos chateado ni nos hemos hecho cibernovios, simplemente contactamos por Internet como podíamos haber contactado en un bar. Él no tuvo que dejar a su mujer y a sus hijos, ni yo me colgué de una ilusión. Ahora vivimos juntos y somos como cualquier otra pareja pero aún así, sigue siendo incómodo cuando nos preguntan cómo nos conocimos.

Puede parecer una actitud snob, lo sé, pero es la imagen que todos tenemos de las relaciones interpesonales en la Red. No me siento identificada con las historias del "programa de Patricia" y similares. Desgraciadamente, cuando cuentas que te conociste en Internet, todo el mundo recurre al tópico y te dice: "Ah! ya...".

Independientemente de eso, bendita sea la Red de redes, porque sin ella quizá nunca nos hubieramos conocido.
¡¡Por muchos años, Internet!!

¿La realidad del e-learning?

Después de pensarlo mucho, he vuelto a estudiar. Bueno, yo diría que nunca lo dejé, que este último año fue algo similar a lo que popularmente se llama "año sabático".

Tengo una licenciatura, un master, parte del doctorado y, ahora me he matriculado en otra licenciatura que, para compaginar con mi trabajo, voy a cursar en una conocida universidad online.

He leído algo sobre el e-learning, incluso trabajé en una empresa que elaboraba cursos online y disponía su propia plataforma. Así que por todo ello, me enfrentaba a esta nueva aventura académica con muchas expectativas y curiosidad. Pero enseguida he empezado a comprobar que en el e-learning, en cuando a aplicación informática, existen los mismos problemas que en cualquier otra área del software.

Las clases comienzan mañana y aún no he recibido el material didáctico que te mandan por correo ordinario en el momento de formalizar la matrícula. Quizá, porque mi matrícula se retrasó más de 24 horas por una "incidencia informática", eufemismo donde los haya. No importa, me han explicado telefónicamente que puedo encontralo encontrarlo en la web. Y así es, pero solo de la mitad de asignaturas, las otras me dan error 404 al intentar acceder.

Sé que este tipo de cosas son "normales" y que los que trabajamos en este sector sabemos que siempre se puede escapar algo, pero un usuario con poca experiencia en interación web, puede creer que algo está haciendo mal, de modo que aumente su confusión y al final no encuentre nada.

Como puntos fuertes, me quedo con lo educados y amables que son todos los empleados. En la comunicación con el alumno, utilizan un registro que hace que no notes que lo que te dicen es la "lección que llevan aprendida" sino que de verdad, crees que están personalizando.

En fín, comentaría muchas cosas, pero prefiero esperar a ver qué depara todo esto.

Reload

Tengo tantos blogs abiertos que ya he perdido la cuenta. Creo que he probado todos los CMS que conozco. Mantener un blog requiere de tanto esfuerzo por mi parte, que esta vez he elegido el gestor de contenidos que más facilita la vida al usuario, para solo preocuparme de postear.

No sé cuanto me durará el arranque en esta ocasión. Siempre termino hartándome de los blogs y de algunas actitudes que abundan por aquí. Pero esta vez pretendo que sea diferente porque voy a recrearme en lo que más me gusta de la Red, el anonimato. Ahora que aún es posible.